APRENDAMOS JUNTOS

MALOS HÁBITOS: DESACTIVAR EL PILOTO AUTOMÁTICO

El piloto automático es una herramienta que sirve para automatizar ciertos tramos del vuelo. Es un sistema que permite guiar el avión (o el barco), limitándose el piloto a supervisarlo.

En nuestras vidas también se aplica el piloto automático: ir a diario a trabajar, los hábitos de higiene personal, entre otros actos cotidianos que bien pudieran ser catalogados como hábitos. Si eres de los que todas las noches ves tu serie de TV favorita, tienes el hábito de ver todas las noches tu serie de TV favorita; si constantemente estás haciendo cursos, tienes el hábito de estudiar y seguirte preparando; si a diario comes golosinas, se pudiera decir que tienes un mal hábito alimenticio; si constantemente compras cosas innecesarias, tienes el hábito de malgastar la plata.

¿Qué es un mal hábito? Aquella conducta repetitiva que, a corto, mediano o largo plazo puede generarte algún daño. ¿Tienes el hábito de malgastar tu dinero?, ¿De no hacer un presupuesto?, ¿De no establecer prioridades en cuanto a la administración de tus ingresos?, pues permítenos informarte que tienes un mal hábito financiero, que indudablemente te conducirá a la pobreza (financieramente hablando).

¿Cómo reemplazo un mal hábito? Esto es lo primero que debemos aprender: muy difícilmente un mal hábito se puede eliminar, sino reemplazarse; así como cuando el fumador que intenta dejar su vicio, pasa el día masticando chicles o comiendo algún chip que le agrade.

Para reemplazar un mal hábito debes apagar el piloto automático. Identificar ese mal hábito y comprometerte con su reemplazo. Si eres de los que gasta compulsivamente y lo ves como parte de tu vida, practica lo siguiente: antes de hacer una compra, analiza si verdaderamente tienes necesidad de usar el bien que vas a comprar, analiza además tu situación financiera; y una vez que te des cuenta de que no necesitas hacer esa compra, aléjate del sitio, para evitar la tentación.

También es importante visualizar tu realidad ideal y compararla con tu realidad actual. Si quieres bajar de peso, párate frente al espejo, obsérvate, y ahora imagina cómo te verías una vez que logres el objetivo. Ello te debería dar motivación para dejar esos odiosos malos hábitos atrás.

En otro ejemplo, quizás te visualices en tu casa con ese televisor innecesariamente gigante que quieres comprar, con imágenes muy nítidas y un sonido envolvente, pero visualízate también como a consecuencia de tu mal hábito financiero, seguirás siendo un empleado por muchos años más, sin alcanzar tu libertad financiera producto de tus deudas, del malgasto del dinero; con un televisor grande pero sin la posibilidad de liberarse y disfrutar de su tiempo, de su vida.

Una vez adquirido el nuevo hábito, de allí en adelante todo será una reacción en cadena, de la mano con el compromiso y la disciplina. Si ya te habituaste a dejar de malgastar el dinero, pronto te surgirán nuevas ideas para ahorrar e incluso invertir. Si ya te acostumbraste a dejar de comer golosinas, pronto lo acompañarás con otros hábitos alimenticios saludables, y así con todos los aspectos cotidianos de la vida. Todo irá mejorando y te sentirás bien contigo mismo.

RECUERDA: UN BUEN HÁBITO ES EXPRESIÓN DE AMOR HACIA TI MISMO

¿ES IMPOSIBLE PLANIFICAR LOS GASTOS DE UNA MUDANZA?

Poco más de un mes sin publicar entradas, la razón: el nacimiento de nuestra segunda hija, nuevas responsabilidades laborales y una mudanza.

Hemos querido aprovechar y referirnos al último de los temas mencionados, porque definitivamente Nos ha llamado la atención cómo después de tanta planificación financiera para dicho evento, no logramos dimensionar la magnitud de los gastos que podrían presentarse.

Cabe destacar, que tenemos experiencia en mudanzas, incluso de un país a otro, sin embargo, esta tenía una característica especial: nos mudamos a nuestra casa propia. Ya en otra entrada analizaremos el tema sobre los argumentos a favor y en contra de adquirir un inmueble para su ocupación.

Debemos partir haciendo referencia a un elemento básico en el que hemos insistido en varias ocasiones: para vivir solo es necesario el aire que respiramos, los alimentos que consumimos y un techo que nos proteja por las noches (propio o no).

No obstante lo anterior, en este caso particular, nos preocupamos por ciertas necesidades no tan básicas o secundarias, en relación al que planeamos sea nuestro hogar por varios años.

El inmueble se encuentra dentro de un nuevo conjunto residencial. Las casa están ubicadas una al lado de la otra, compartiendo las paredes de sus límites, por lo tanto, quisimos construir un techo en el patio, que nos proporcionara privacidad y seguridad…¡un gasto considerable! De igual forma, quitamos el césped en mal estado e improvisado que vino con la casa, sustituyéndolo por piso de cemento; ya en un futuro analizaremos colocar cualquier piso más decorativo.

Algunas paredes venían pintadas de un color amarillo que no era de nuestro agrado, por lo que procedimos a pintarlas del mismo color del resto de las paredes, y aprovechamos y pintamos de color rosa una de las paredes de la habitación de nuestra niña.

Hasta ahora hemos hecho referencia de gastos previamente planificados, pero luego aparecen en escena otros que no lo fueron. Tuvimos que cancelar el servicio de internet con el que contábamos, ya que a la zona a la cual nos estábamos mudando, ofrecían muy baja velocidad; esto implicó un trámite largo, en el cual nos seguían cobrando el servicio, además de una multa por no permanecer un tiempo mínimo con ese servicio.

De igual forma, hubo gastos extras con respecto al departamento que abandonamos (pintura, arreglos, entre otros); gastos que no erogamos propiamente sino que fueron descontados de la garantía proporcionada inicialmente.

Ya en la nueva casa, también debimos comenzar a organizarnos con los vecinos, sobre todo en temas de seguridad, lo que conllevó gastos imprevistos en la instalación de un cerco eléctrico, portón peatonal con cerradura magnética y portón vehicular eléctrico. Adicionalmente, debemos instalar protecciones en la puerta y ventanas de nuestra casa. Cabe destacar, que Quito es una ciudad con bajos índices de delincuencia, pero en este tema, más vale prevenir que lamentar.

Ante todo esto, la pregunta es: ¿se pueden planificar los gastos de una mudanza?

¡DEFINITIVAMENTE, SÍ!

El error en el que incurrimos en nuestra planificación fue no haber apartado dinero para, precisamente, gastos imprevistos.

Nuevamente se debe recordar que cada quien evalúa sus prioridades en cada tema. No todos deben incurrir en los gastos en que incurrimos nosotros, pues, aire, comida y techo es lo único necesario, sin embargo, de acuerdo a la situación económica particular, no es un pecado atender ciertas necesidades de segundo orden, sobre todo cuando se tienen niños pequeños.

Finalmente, vale recordar que los autores de este blog, al igual que muchos de nuestros lectores, no hemos alcanzado todavía el nivel de experticia financiera deseado. Nosotros seguimos en la lucha, mejorando día a día, aprendiendo de cada experiencia y capacitándonos.

DEBEMOS PLANIFICAR LO QUE NO SE PLANIFICA

AHORA QUE LLEGÓ EL BEBÉ ¿SALGO A TRABAJAR O ME QUEDO EN CASA?

Ser padres es un evento que definitivamente cambia la vida de maneras inimaginables, siendo una de las preocupaciones más frecuentes el cuidado diario del bebé. Escribimos este artículo desde nuestro punto de vista como padres de dos hermosas niñas pequeñas, porque no solo las mujeres, sino también cada vez más hombres se plantean también la interrogante de quedarse en casa con sus hijos o salir a trabajar.

También hago la aclaratoria que entiendo que hay familias donde no hay lugar a plantearse la interrogante, ya que, ambos padres o el único progenitor a cargo, debe salir obligatoriamente a trabajar y producir dinero para la manutención familiar, por lo tanto, dirigimos este artículo a aquellas familias que puedan darse el lujo de decidir sobre a quién o dónde dejar a cargo el cuidado de sus pequeños. Ya luego escribiremos para las del primer caso.

Apartando el tema emocional, que daría no sólo para un artículo, sino para un libro completo, nos enfocaremos en la organización económica que implica tomar una decisión sobre el cuidado diario de los pequeños de la casa, bien sea porque uno de los padres se queda en casa, se contrata una niñera o se busca una guardería, daycare, jardín u hogar de cuidado diario.

En el caso de buscar un lugar de cuidado (guardería, daycare, jardín, nido o cuidado diario) es importante que la pensión mensual a pagar por el mismo, no exceda el ingreso económico de los padres, es decir, que pueda ser pagado holgadamente, sin que ello ocasione un detrimento grave a la economía familiar, ya que ello generaría mucho estrés y en nuestra opinión, no valdría la pena. Con lo anterior, no me refiero a dejar al o los niños, en cualquier sitio sólo porque sea económico, ya que, por experiencia propia podemos decirles que si el lugar no es muy agradable, sino que se escoge sólo por el precio, la relación con el lugar no será muy duradera; sino buscar e investigar muy bien todas las opciones disponibles, de manera de lograr un equilibrio entre el precio a pagar y el servicio a recibir.

Cuando se decide contratar una niñera, apartando el tema de escoger a la persona, es preciso destacar que se está contratando a una trabajadora, con todo lo que ello implica en cuanto a pasivos laborales, es decir, por más informal que sea la relación por la que surgió la contratación, siempre la persona puede reclamar sus derechos laborales, como el pago del salario mínimo, trabajar la jornada laboral legal, recibir las bonificaciones establecidas en la ley, liquidación, prestaciones y todos los beneficios que correspondan de acuerdo a la legislación laboral del país, por lo que hay que ser muy cuidadoso en ese sentido, no vaya a ser que por quererse ahorrar un dinero, se generen gastos, multas y obligaciones legales que no estaban previstas.

Por último, en la situación de que uno de los padres decida quedarse en casa, es fundamental primero ser honestos, es decir, estar claros sobre si verdaderamente se puede subsistir sin el ingreso de ese progenitor; segundo, es preciso que ambos padres estén de acuerdo en que uno se quede al cuidado de los hijos, y no hacerlo por imposición u obligación, ya que se podrían generar reproches futuros, definir el ámbito temporal de quedarse en casa uno de los padres, es decir, si se quedará durante el primer año, hasta que el niño se escolarice o durante un tiempo indefinido y también, delimitar si la persona sólo cuidará a los niños o si adicional a ello, emprenderá algún negocio propio o proyecto personal que quizás pueda generar algún ingreso extra.

También es importante estar conscientes que quizás habrá limitaciones económicas, sobre todo para el padre que se queda en casa, por lo que se puede establecer algún tipo de “pago” o asignación económica para éste, de modo que no deba estar pidiendo sacar del presupuesto familiar para sus gastos personales, sin embargo ese dependerá de la dinámica de la pareja.

Planteados los escenarios, quedará de parte de la pareja escoger cuál es la mejor opción para el cuidado diario de sus hijos, la que más se ajuste a su bolsillo y a su estilo de vida y de crianza, recordando siempre que no deben mediar culpas en esa decisión, siempre que la misma genere padres felices e hijos felices.

Como recomendación personal a aquellas familias en la cual uno de los padres pueda quedarse en casa con sus hijos: ¡aprovechen esa oportunidad! Pues es maravillosos presenciar el día a día del crecimiento y la evolución de nuestros hijos; pero sin olvidarnos que nosotros también somos seres humano.

EN TODO DEBE HABER UN EQUILIBRIO

COMPROMISO: PARA TERMINAR ALGO ANTES DEBES COMENZARLO

Una de las lecciones básicas del Coaching Ontológico es la del COMPROMISO.

Compromiso es el que debe tener el emprendedor para crear su propio negocio, también el que quiere bajar algunos kilos de más; y prácticamente con todas las cosas importantes en la vida.

El compromiso pudiera ser definido como aquella actitud dirigida a lograr algún resultado, o como dirían en el Coaching, a crear algo. Debe comenzar con un cambio en la forma de pensar, de la cual nacerán acciones que al ser ejecutadas progresivamente lograrán un resultado.

Si de verdad quieres comenzar tu propio negocio y te comprometes con ello, las ideas comenzarán a fluir, incluso surgirán oportunidades inesperadas, lo cual deberá estar acompañado de acciones concretas. Pero el compromiso no se trata solo de comenzar un proyecto o una meta, se trata también de continuarla cuando las cosas se vuelvan rudas. Como la persona que a pesar de su régimen de dieta y ejercicios no logra con tanta rapidez los resultados que esperaba.

El compromiso, concatenado con otro factor muy importante ya comentado en otra entrada, la disciplina, es tener la certeza de que una forma de ser y hacer lograrán un tener, un resultado, una realidad ideal, así como el que aplica la educación financiera sabe que sus finanzas mejorarán, y en efecto así ocurre.

Habrán días en los que no estemos tan motivados como en otros, y allí es cuando entra la disciplina, para garantizar que el proyecto siga en pie. Aquí vale el ejemplo de cuando en un día no te sientes con ánimo de entrenar, pero aun así lo haces, y al finalizar te invade una sensación de orgullo, porque hiciste lo que debías, y por eso tu plan de bajar tal cantidad de kilos o libras sigue en pie.

En el tema de la migración el compromiso se vuelve fundamental, pues nos atrevemos a afirmar que más del 90% de las personas que no logran establecerse fuera de su país, no pudieron a causa de su falta de compromiso, de seguir pensando en lo que dejaron atrás en vez de comprometerse con lo que hay adelante. Por ello es muy acertada el consejo que algunos expertos en motivación dan: siempre recuerda cuál fue tu meta al comenzar.

Nosotros, al emigrar, sobre todo en los momentos más duros, siempre nos recordábamos cuáles eran nuestras metas: estabilizarnos emocional y económicamente en un nuevo lugar, donde podamos adquirir todos los productos que nuestra economía lo permita, poder constituir nuestra familia en un sitio no tan violento como se había vuelto nuestro país; hoy, años después, podemos afirmar que gracias a nuestro compromiso y disciplina, ¡LO LOGRAMOS!…aunque todavía quedan muchos otros compromisos.

Siempre estamos comprometido con algo, ya sea con llegar puntualmente al trabajo o con dormir más; con bajar esas libras de más o con comer todo lo que quiera, a costas de nuestra salud; ya es cuestión de cada quien elegir cuál es su compromiso.

COMIENZA POR DEFINIR CUÁLES SON TUS COMPROMISOS

¡SAL DE TU PUNTO…SIGUE APRENDIENDO!

Un elemento importante que permite a los seres humano evolucionar desde todo punto de vista: financiero, personal, profesional, entre otros, es el seguir aprendiendo. El haber aprendido a crear fuego y la utilidad del mismo, ha salvado millones de vida, y así existen millones de casos que provienen del saber, del conocimiento.

En el Coaching Ontológico se enseña sobre la denominada “caja de creencias”, y se representa la misma como un pequeño punto, dentro de un universo gigante con otros millones de puntos. Cada punto refleja la caja de creencias o los conocimientos que cada persona tiene, por ello cuando una persona se mantiene cerrada sobre su forma de ver las cosas, sin siquiera analizar cualquier cambio que otra persona le pueda expresar, aquella se está encerrando en su punto, limitándose al infinito conocimiento que existe fuera del mismo.

En el caso de los abogados, muchas veces nos orientamos a ser personas que nos negamos a conocer y comprender otras ramas de la ciencia. Viene a la mente una experiencia reciente, en la cual estábamos reunidos un grupo de profesionales con ocasión a un procedimiento de contratación pública, que versaba sobre la adquisición de seguros para los bienes de la empresa. Uno de los abogados que estaba presente, manifestó que se limitaría a redactar el acta que se levantaría de la reunión, acogiendo textualmente lo que los demás le dictemos, sin entrar en la disertación que había sobre el tema de seguros, “porque él es abogado y no sabe de esas cosas”, citando sus propias palabras.

Cabe destacar, que el admitir que no conoce del tema de seguros demuestra mucha asertividad en este individuo, pues como se dice en el Coaching Ontológico, sabe lo que no sabe, sin embargo, su actitud de no querer ni siquiera escuchar lo que se estaba discutiendo reflejaba un enemigo del aprendizaje, pues el decir “no puedo porque soy abogado” o “estoy muy viejo para aprender” , no es más que una auto limitación que se impone la persona, de salir de su punto y aprender cosas nuevas, mismas que quizás en algún momento le pueda resultar provechoso financieramente hablando. El decir que no se puede aprender algo, es un insulto a uno mismo, a su inteligencia, a sus aptitudes, a sus posibilidades.

Administrar nuestras vidas no solo es administración financiera, es saber que puedes aprender cosas nuevas que complementen las que ya sabes, es salir de tu punto para traer nueva información que haga que el mismo se expanda, es abrir un mundo de posibilidades que de inmediato te otorgará bondades como persona, y posiblemente a mediano o largo plazo, beneficios económicos.

¡SAL DE TU PUNTO, AFUERA HAY MUCHO MÁS DE LO QUE SABES!

CAJA DE CREENCIAS
(Créditos por el video a su autor)

MANEJO DE LAS FINANZAS DENTRO DE LA PAREJA: REMAR HACIA LA MISMA DIRECCIÓN

Cuando comenzamos a convivir en pareja, existen muchos temas que se deben discutir e integrar a la rutina diaria, uno de los más importantes, y que a veces puede resultar incómodo, es el del dinero.

Somos partidarios que dentro de la pareja, casados o no, debe existir una comunidad económica, lo que implica que todo el dinero que ingresa a la pareja, debe ser usado para gastos del hogar y necesidades particulares de cada uno de los miembros, o en palabras de mi papá: “Del mismo cuero, salen todas las correas”, es decir, atrás quedó eso de lo mío es mío, si ambos perciben ingresos, ambos deben aportar al mantenimiento de la casa…es nuestro pensar.

Entiendo que la fórmula anterior no es exacta y que no funciona para todas las parejas, por cuestión de crianza o de personalidades, pero es la que a nosotros nos ha evitado conflictos, sin embargo, a pesar de que “todo es de todos”, deben existir ciertas regla mínimas, previo acuerdo de la pareja, para garantizar que se podrán cumplir todos los objetivos, que en nuestro caso son: supervivencia (techo, comida, servicios), ahorro, salud, distracción, artículos necesarios (ropa, zapatos, enseres del hogar) y recientemente, estamos planteándonos como meta, presupuesto para inversión, lo que ya ha comenzado a rendir frutos.

Entre los acuerdos básicos, nos parece fundamental delimitar qué gastos tiene exclusivamente cada uno de los miembros de la pareja, donde están incluidas las ayudas económicas a la familia extendida, gastos de arreglo personal, para evitar que alguno de los dos gaste todo, por ejemplo, en juegos de video (no es una indirecta jajaja) o en la peluquería, sino que exista un equilibrio, priorizando las cosas realmente necesarias y útiles.

En cuanto a las cosas que nosotros habitualmente realizamos para administrar nuestros ingresos, además de definir las prioridades y los gastos exclusivos de cada uno, son: realizar conjuntamente un presupuesto mensual (o quincenal) de los gastos, así ambos sabemos a dónde van nuestros ingresos y hacerlo juntos, nos permite incluir todos los gastos, sin olvidar ninguno, también solemos ejecutar conjuntamente dicho presupuesto, de modo que ambos sepamos los canales de pago de todas las cosas, por si alguno enferma o tiene alguna ocupación extraordinaria.

También tenemos en una agenda anotadas todas nuestras claves y números de cuentas, cosa que si bien a muchas personas les parece inseguro, nos garantiza que no bloquearemos las cuentas por olvido de claves o que en caso de alguna emergencia, se pueda movilizar el dinero por uno sólo de nosotros. De igual manera, es importante incluir a tu pareja en tus investigaciones sobre educación financiera, para irle sembrando la semillita, en caso que no la tenga, del ahorro, la inversión y de cuidar el patrimonio, para no caer en el derroche.

En conclusión, así como casi todo en la pareja, la comunicación es fundamental para que el manejo del dinero no se convierta en un problema, conversar todos los planes y proyectos económicos que se tienen y recordar, que si ambos estamos compartiendo el mismo barco, es importante hacerlo hacia el mismo destino.

¡COMIENCEN POR ESTABLECER PRIORIDADES!

INTELIGENCIA FINANCIERA NO ES IGUAL A SER DESIDIOSO

¿Para qué te vas a comprar eso si no te hace falta? Una pregunta que constantemente formulamos los interesados en la educación financiera. ¿Si ya tienes uno para qué compras otro? ¿Para qué te lo vas a llevar si no lo vas a utilizar?

Todas estas preguntas son perfectamente válidas, cuando tu intención es evitar gastos innecesarios, sin embargo ¿hasta qué punto te estás convirtiendo en una persona desidiosa?

La respuesta la tiene cada persona. Por ejemplo, si eres un profesional y en tu trabajo o en el ejercicio libre de tu profesión la presencia juega un papel fundamental, es importante que inviertas en un guardarropa, ya que precisamente esto es una inversión en la actividad que te genera retornos financieros.

Si eres herrero, definitivamente necesitarás invertir en tus herramientas; y así con muchas actividades comerciales, profesiones y trabajos.

El punto está en saber diferenciar qué es un gasto de una inversión. Una inversión se da cuando destinas dinero a elementos que están directamente relacionados a tu actividad económica, así como cuando un conferencista invierte en cursos de oratoria.

Un gasto es aquel donde el recurso económico se destina a elementos que no generarán ningún retorno económico, como aquella persona que adquiere un televisor gigante, cuando ya tenía uno de tamaño mediano que bien cumplía la función (en este ejemplo también pueden haber excepciones).

¿Qué es la desidia? En término generales puede ser interpretada cómo no hacer las cosas que se deben hacer, lo contrario de disciplina, pero en los términos tratados en el presente artículo, se puede afirmar que la desidia también se manifiesta cuando una persona realmente necesita determinadas cosas, pero no las adquiere ya que las considera un gasto innecesario o banal, no adquirir algo cuando realmente necesitas adquirirlo, no hacerse de las herramientas necesarias para su actividad productiva. ¿Cómo sabemos qué necesitamos y qué no? Analizando si verdaderamente ese objeto que vas a adquirir atiende una necesidad precisa y concreta. Si estoy enfermo, necesito un medicamento.

Por eso, cuando vayas a adquirir algo debes preguntarte: ¿es esto una inversión o un gasto? En categoría aparte entran aquellas inversiones que quizás no vayan a generar un retorno económico inmediato, pero que es una herramienta para el mejoramiento personal, por lo que generarán una ganancia que es invalorable en dinero.

Si piensas que por el simple hecho de no comprar algo estás aplicando la inteligencia financiera, estás equivocado. Analiza primero tu necesidad, pues puede que sí necesites eso que te has negado.

¡INVERTIR EN TUS HERRAMIENTAS NO ES UN GASTO!

EMIGRAR EN PAREJA: UNA INVERSIÓN EMOCIONAL

La migración es un proceso, a nuestro criterio, trascendental en la vida del ser humano, que puede venir acompañado de sentimientos muy complejos como la soledad, tristeza o frustración, así como suele traer cambios muy importantes en la rutina diaria de las personas y si a eso le sumamos emigrar con tu pareja, las cosas pueden salirse de control.

Con este artículo no pretendemos darte consejos para mejorar tu relación de pareja, sino contarte aquellas cosas que nos han servido a nosotros, para lograr que nuestro matrimonio haya sobrevivido y siga a flote, dentro de toda la vorágine migratoria que enfrentamos.

Para nosotros fue de mucha ayuda haber convivido durante un año y medio antes de emigrar, porque ya teníamos establecidas nuestras dinámicas diarias y habíamos superado el ‘período de adaptación’. Quizás muchas parejas que empiezan a convivir juntos durante la migración, son exitosas, pero en nuestro caso creo que hubiese sido un desastre compaginar los primeros meses de matrimonio con todo lo que hemos vivido en el extranjero.

Ahora bien, si ya nuestras dinámicas estaban establecidas, hay que ser muy flexibles con las mismas, ya que estás pueden cambiar radicalmente de un día para otro, entonces por ejemplo quizás en su país de origen, ambos trabajaban y aportaban económicamente al hogar y en el nuevo país, alguno de los 2 esté algún tiempo desocupado.

Para lograr la mencionada flexibilidad, es necesario que exista mucha confianza y una comunicación muy fluida, respetando la personalidad de cada quien, puesto que comunicarse no es sólo ser muy elocuente, sino decir claramente lo que se siente o se necesita, y poder conversar de temas que quizás sean delicados, como el dinero, la manera de ayudar a la familia extendida de cada uno, las visitas familiares, los deseos o planes de tener hijos o no, la distribución de los quehaceres domésticos, entre otros temas.

También se hace muy importante gestionar las propias emociones, para poder apoyar emocionalmente al otro, ya que cada quien hace su duelo migratorio de distinta manera, por lo que trabajar primero en tu salud mental, para después poder demostrar empatía, amor, comprensión y apoyo a tu pareja, es fundamental para mantenerse unidos.

Por último, pero no menos importante, buscar espacios para la distracción y el entretenimiento debe ser prioridad en la organización familiar, no tiene que ser una actividad costosa, quizás una caminata por un parque público, ver un espectáculo gratuito que hagan en tu ciudad, aprovechar los momentos libres para tener sexo o simplemente ver una película juntos, va a permitir fortalecer la intimidad y evitar que las jornadas de trabajo, asuntos migratorios y sentimientos de tristeza, hagan mella en la relación de pareja.

Si se logra convertir la pareja, en un equipo, es probable que puedan superar de mejor manera todo lo que implica irse a otro país y hasta salir fortalecidos con la experiencia.

DISCIPLINA: HACER LO QUE HAY QUE HACER Y CUANDO HAY QUE HACERLO.

De niño mi sueño era ser astronauta, me gustaba, y me sigue gustando, todo lo relacionado con el espacio: planetas, cometas, meteoritos, entre otros fenómenos del cosmos.

Normalmente los astronautas son gente muy apasionada por lo que hacen, pero no todo es subirse a un cohete y visitar el espacio, existen fases previas de estudios y preparación psicológica, y en particular hay una que muchos astronautas y aspirantes a serlo odian: el entrenamiento físico. Dicho entrenamiento suele ser bastante riguroso, aprendiendo técnicas de submarinismo (esencial para lidiar con la ausencia de gravedad), realizando múltiples ejercicios y rutinas de preparación física de gran exigencia física. Tan riguroso es el entrenamiento, que para una misión espacial de 15 días, los astronautas deben entrenar unos 5 años o más-

¿Y cuál es el motivo de toda esta explicación? Que para que los astronautas logren su sueño de efectuar misiones espaciales, deben aplicar su DISCIPLINA al máximo. Deben, día a día, levantarse muy temprano a cumplir su entrenamiento, deben soportar dolor, fatiga, cansancio; deben mantenerse firme los días que no se sientan motivados.

Resultado de imagen para astronauta

En nuestro caso, al emigrar nos establecimos primeramente en Bogotá, en donde adquirimos un cyber café, a efectos de obtener ingresos mientras tramitábamos nuestra condición migratoria y la validez de nuestros títulos profesionales. Esa etapa de manejo y administración del negocio, requirió mucha disciplina, pues dado el público al cual estaba dirigido y la naturaleza de los servicios ofrecidos, lo ideal era atender desde las 7am hasta las 9pm, es decir, desde antes de iniciar la jornada laboral de los clientes y hasta después de finalizada la misma.

A pesar del cansancio y la falta de motivación que a veces nos invadía, la disciplina aplicada día a día en nuestro negocio, hizo que el mismo fuera nuestra fuente de sustento en aquel país, lo que disminuía la frecuencia con la cual debíamos emplear nuestros ahorros, ya debilitados por la adquisición de aquel. Cabe destacar, que par un migrante lo más importante debe ser obtener una fuente de ingresos regulares.

Por lo general, los diccionarios definen la disciplina, como el conjunto de reglas y comportamientos que aplicados con frecuencia producen un resultado. Por mi parte, yo diría que la disciplina es hacer lo que hay que hacer y cuándo hay que hacerlo.

La disciplina se puede manifestar en las cosas más pequeñas y cotidianas, como salir de compras respetando el presupuesto, ir al supermercado y adquirir estrictamente lo que haga falta (si tu situación económica es buena, podrás darte algún gusto, pues te lo mereces), emprender en un negocio, buscar trabajo, incluso en la crianza de nuestros hijos, puesto que no podemos exigirles disciplina, cuando no damos el debido ejemplo.

Podemos dar testimonio de que la disciplina sí logra resultados, algunas veces de forma un poco más lenta que otra, pero definitivamente si lleva a resultados. Lo que hoy puede ser un sacrificio importante, mañana rendirá frutos, y te motivará para emprender otros retos de igual o mayor complejidad; te hará una persona madura, más comprometida con su presente y futuro; y sobre todo, te servirá en aquellos días en los cuales la motivación se haya ido a dar una vuelta.

Puedes ser muy talentoso en tu vida laboral, profesional o empresarial, pero si no eres disciplinado, poco o nada lograrás.

AHORRAR CON LA LLEGADA DEL BEBÉ NO ES TAN DIFÍCIL

Desde el día en que nos enteramos que vamos a ser padres, especialmente cuando somos primerizos, ya queremos lo mejor para nuestros hijos, lo que hace que muchas veces gastemos en artículos innecesarios o en exceso de cosas, que después terminamos regalando o vendiendo a un precio irrisorio.

En lo particular, me gusta ser minimalista y frugal, sobre todo porque mientras más cosas tengamos, es más difícil limpiar y organizar!!! Sin embargo, también me vi tentada a querer demasiadas cosas para mi bebita que estaba por nacer, pero en aquel momento, la situación económica que teníamos no me permitió darle rienda suelta a mis impulsos de gastar, cosa que después agradecí profundamente y me dio lecciones valiosas, que me permito compartir con ustedes y que creo que les pueden ayudar a ahorrar en las cosas del bebé:

1.- Acepta cosas de segunda mano: en mi caso, tengo 2 sobrinas mayores que mi hija y mi hermana muy emocionada, ofreció enviarme toda la ropita que habían dejado ellas de bebés, cosa que gustosamente acepté y me hizo darme cuenta que los bebés no necesitan todas las cosas nuevas, con una buena lavada las prendas de ropa quedaron intactas y limpias para el uso de mi hija, y fue bastante el dinero que nos ahorramos, lo mismo aplica para los cochecitos o cunas, que a veces los niños no utilizan mucho.

2.- Si decides comprar todo nuevo, no te vayas por lo más costoso: si no tienes personas cercanas que te puedan donar cosas y no te animas a comprar de segunda mano, debes comprar todo nuevo para tu bebé, en mi caso, nos regalaron únicamente ropita, por lo que tuvimos nosotros que comprar otras cosas. Nos decidimos por un corralito (que mi bebé jamás usó) y una carriola o cochecito, pero estábamos claros que no podíamos gastar mucho en ellos y compramos el corralito en una súper oferta y un coche muy económico, descubriendo que las cosas baratas cumplían la misma función que las de altísima gama. Lo mismo aplica para la ropa de bebé, un recién nacido no necesita una camisa de diseñador, que le va a durar 2 meses o menos, puede perfectamente cubrirse con ropa económica.

3.- Habla con otras mamás que pueden contarte su experiencia, sobre las cosas que realmente usaron: si no tienes amigos que ya tengan hijos, puedes unirte a foros o grupos de apoyo de mamás, donde puedas preguntar qué cosas les han servido realmente y que sus bebés han usado, porque de pronto en tu mente has visto una hermosa sillita, pero alguna amiga la utilizó y no quedó satisfecha, o tienes pensado gastar en algunas cosas lujosas y ellas te recomiendan cuáles han sido realmente necesarias y en las que si vale la pena invertir.

4.- Compra cosas que puedas usar durante mucho tiempo: si ya decidiste hacer compras, puedes buscar artículos que te duren mucho tiempo, como una cuna que se convierte en cama o una silla de comer que se utiliza como escritorio, quizás en el momento te resulten costosas, pero a la larga ahorrarás al no tener que comprar más cosas, a medida que el bebé vaya creciendo.

5.- Amamanta: actualmente, entiendo que es un tópico delicado porque está plagado de juicios, pero para nosotros la lactancia materna fue esencial para el ahorro. No sé cómo sea este asunto en otros países, pero acá en Ecuador, alimentar a un niño exclusivamente con fórmula puede costar entre 100 y 200 dólares mensuales, sin incluir el costo de los biberones o esterilizadores, cantidad que para aquel momento no podíamos cubrir, por lo tanto, nos empeñamos en amamantar y tuvimos éxito en la experiencia. Estoy consciente que muchas veces hay dificultades en la lactancia, pero es más económico contratar una especialista en lactancia, inclusive poder dar lactancia mixta, que sólo utilizar la fórmula.

Espero que los consejos te sean de utilidad y nos compartas qué otros consejos puedes dar, según tu experiencia, para ahorrar en la llegada del bebé.

Existe la falsa creencia de que ante eventos extraordinarios es imposible aplicar la educación financiera, pero, por el contrario, la educación financiera está hecha para estos momentos.